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III Encuentro Familia Lasaliana del Nervión

III Encuentro Familia Lasaliana del Nervión CRÓNICA

El pasado sábado, 31 de octubre, nos juntamos a las 9,30 horas de la mañana a la entrada del Cole Nuestra Señora de Begoña - Begoñako Andra Mari Ikastetxea, justo a la salida del metro. Allí nos animaron a pasar a la biblioteca, donde Jose Inazio Martín Sukia nos acogió y nos asignó la primera actividad de la mañana. Para ello nos mostró una diapositiva con el plano de Sestao y nos explicó someramente la distribución de las industrias y del hábitat urbano. Nuestros ojos recorrieron desde la Benedicta hasta Simón Drogas y desde la ría hasta la depuradora de Galindo. Pero había que ver con los propios ojos la realidad. Nos facilitó un plano con 14 puntos a visitar y la leyenda. El principio y postre estaba en el cole, con cuesta abajo y pendiente arriba de plato principal. En grupos unos fuimos por la plaza del Kasko y otros por Kueto, el punto más alto de la localidad. Más de una treintena de miradas atentas a las sorpresas y admiración en medio de viviendas que se apoyaban unas a otras anárquicamente. La confluencia de recorridos se dio en la tienda de la Mertxe, en la esquina de los Baños. Aunque casi todos habíamos estado en Sestao previamente, esta vez lo vimos con otros ojos, lo sentimos con otros matizes más entrañables. No era turismo alternativo, sino entrañable. A notar en la parada número 10 las explicaciones de tres chavales de Txantxangorri. Se portaron de cine y se merecieron nuestra atención y afecto. Fue una idea genial que ellos solitos nos esperaran en el local y se nos juntaran a la hora de los pinchos. Deseamos que les toque la lotería del club de balonmano que repartían.

Hacia las 11 horas el programa nos invitaba a oír a dos testimonios con el tema: la implicación en lo social como manera de vivir la solidaridad. Itziar Muniozguren nos acogió con su delicadeza y saber hacer. Sin levantar la voz y tono íntimo nos III Encuentro Familia Lasaliana del Nerviónpropuso un PPS con el mensaje de lo urgente que es VIVIR. Estábamos más de una sesentena acurrucados en torno a José Ángel Múgica y Juan Antonio. Nos brindaron dos experiencias ricas de dos momentos diferentes en Sestao. José Ángel nos iba ofreciendo flashes de aquellos años 70-80 como si fuera un chascarrillo, pero su anecdotario contaba con toneladas de sugerencias para una filosofía de la entrega lasaliana en un lugar concreto y al servicio de los chavales. No fue un discurso nostálgico, sino invitación a adelantarnos al futuro desde la solidaridad creativa. Por otro lado, sobre los años siguientes, Juan Antonio, nos narró más detenidamente su compromiso como sacerdote en la parroquia del Sagrado Corazón, en los barrios, en las mesas de discusión, en los hospitales y particularmente en su trato con las personas de etnia gitana. Su leit-motiv, machaconamente reiterado, su propósito: humanizar.

III Encuentro Familia Lasaliana del NerviónPosteriormente el grupo Tandanacui de Bilbao nos puso a trabajar en grupos. En cada silla había una papeleta con la frase “una mirada solidaria”. En la parte posterior durante unos minutitos habíamos de escribir las ideas que se nos ocurrieran. Toque y a distribuirnos según los colores de las papeletas en clases diferentes. En los grupos, para romper el hielo, se leía un testimonio previamente pedido a diferentes miembros de la Familia del Nervión sobre otras miradas solidarias. Lo escuchamos con recogimiento casi monástico y, a renglón seguido, compartimos lo que habíamos garabateado. Como grupo, habíamos de trasmitir a los demás otro testimonio o mensaje cocinado en el microondas del momento. Éste se filmó y se proyectó en la reunión general. Nos atrasamos un poco, porque no era fácil buscar voluntarios/as ante las cámaras. ¡Dios mío y yo con estas pintas!

La exposición de los mensajes grupales se aderezó con la oración Mirada de loco. Concluía: Hazme loco de la vida evangélica, acostumbrado a contentarse con poco, amante de la pobreza solidaria, dispuesto a cualquier tarea, capaz de fraternidad y equipo, preparado para romper moldes, libre y disponible, obediente y agresivo, tierno y fuerte, llevado por tu Espíritu, sin leyes ni fronteras. Dame tu espíritu, Señor, hazme un loco. Y tarareando la canción, Por eso estamos aquí, conmigo puedes contar, nos fuimos a los pinchitos fraternos, pastelitos y... conversación amena.

Uno de los comentarios de la experiencia vivida dice: El encuentro fue sencillo y bonito por lo que supuso de participación de mucha gente joven, presencia de todas las obras y comunidades... Las comunidades de Sestao y Txabarri se han volcado esta vez en la acogida y apoyo en el encuentro. Cada año es un grupo diferente el que se implica con más fuerza, de una manera natural, sin programarlo, creo que fruto de la vida de relación que existe entre todos. Pues ¡hasta el IV Encuentro!